Estoy de nuevo en Sevilla. En mi casa, en mi pueblo, en mi tierra. Con mi gente.
Me lo he pasado muy bien en Madrid, sí. He conocido a gente que me ha caído muy bien y con la que he pasado buenos ratos. Me he reencontrado con otras que hacía mucho que no veía. En general ha sido muy productivo, pues vengo con mucha energía, mucha alegría y muchas ganas de hacer cosas. De superarme, de terminar proyectos y de empezar otros nuevos.
Cuando me monté en el bus tras despedirme de mi pequeña, he de decir que me sentí muy mal. No he dormido una mierda pensando en lo que iba a echarla de menos, lo que iba a echar de menos estas noches hasta las tantas con ella. En general ha sido una noche un poco melancólica. Pero cuando me vi en terreno sevillano, mi animo empezó a cambiar. No es que dejara de echarla de menos, porque eso es imposible hasta que vuelva a verla. Es simplemente que me invandio, ademas, alegría. Euforia de ver sitios que sí conocía y por donde sí se moverme. De ver los sitios por donde generalmente me muevo. De llegar a mi casa y que mi hermano se levantara corriendo para abrazarme.
Es como dicen en el libro de la selva: 'Podrás sacarlo de la selva, pero nunca podrás sacar la selva de su corazón'. A mi me pasa igual con mi Sevilla. Puedo ir a muchos sitios, me gusta viajar y ver cosas nuevas. Pero es mi tierra, es mi hogar. Sé que me iré a vivir fuera de Sevilla, en algún momento de mi vida, y sé que lo extrañaré mucho.
Y eso no significa que las demás ciudades sean mejor, o peor. Simplemente no son la ciudad en la que me crié. Supongo que, como estuve hablando con la madre de Sara, las raíces al fin y al cabo siempre tiran de tí.
A resumidas cuentas, estoy genial. Me siento bien. TEngo alegría y quiero repartirla. Estoy deseando volver a viajar -aunque eso será dentro de uno scuantos meses al menos x) - y descubrir cosas nuevas, aunque sea por aquí.
Y sin más pleambulos, lo dicho. Kaon ha vuelto <3
29/9/11
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Dame fuerzas, Libertad, para hacer uso de tí con moderación y esmero. Dame ánimos, Verdad, para abanderarte hasta en tu último proyecto.